sábado, 18 de agosto de 2018


MEDIDAS ECONÓMICAS Y EL MAGNICIDIO FRUSTRADO

Gaspar Velásquez Morillo

Las medidas económicas anunciadas por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros para resarcir las críticas condiciones de vida de la población venezolana producto de la guerra económica, da explicación de la razón del magnicidio, y –por supuesto- elevan la interpretación de esta categorización del magnicidio frustrado por la de Masacre de Caracas.

También dichas medidas económicas de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica nos genera la siguiente pregunta: a quiénes benefician las medidas económicas aludidas? Desde luego benefician al pueblo. Esta dimensión es distinta y distante de las pretensiones de “las y los dirigentes y líderes” de los partidos de ultraderecha que desde el elitesco Este de la ciudad de Caracas quieren dirigir a Venezuela y abogan por sus exclusivos intereses de clase social y los del sector empresarial que les financian.

Quedan sobre la mesa dos proyectos expuestos, el de la Revolución Socialista Bolivariana y el de la burguesía apátrida, así como sus partidos pro imperialistas, que como muy bien definió en su oportunidad el Comandante Supremo y Presidente, Hugo Chávez Frías, que la Ultraderecha representa a la NADA…!

Con los anuncios económicos presidenciales se adelantan información en esta materia, pero no se ha dicho todo, eso contrasta con lo ocurrido en ocasiones anteriores, es que no se manejaba con sigilo y discrecionalidad las iniciativas gubernamentales y apenas las decisiones se hacían públicas, la oligarquía daba la impresión que ya las conocían y poseían las maneras de hacerlas inoperativas, ineficientes y ineficaces. Con lo dicho espero no faltarle el respeto a nadie, pero el presidente Nicolás Maduro y su equipo de trabajo mantuvo hasta el último instante el dominio exclusivo de la información a suministrar y desde allí las decisiones asumidas y esperamos que se hayan previstos neutralizar las actuaciones contrarrevolucionarias que le resten brillantez a las medidas económicas tomadas.

Es obvio que en el Estilo y Arte de Gobernar la discrecionalidad es un arma de guerra, puesto que no cuesta nada comprender que están desplegados en el campo de batalla político ideológico dos propuestas, dos proyectos históricos y los dos no pueden sobrevivir.

Viene a la memoria cuando desde la vicepresidencia, ocupada en su oportunidad por la profesora Adina Bastida, se remitió en físico proyecto constitucional al presidente Chávez al Palacio de Miraflores cuya distancia de un lugar a otro son como de apenas dos o tres cuadras o 500 u 800 metros, pues resulta que llegó a Palacio, otro contenido, con el mismo tipo de letra, el mismo diseño, el mismo encuadernado, que cuando se hace la lectura respectiva a tiempo, el contenido no obedecía a lo acordado. A partir de allí se acentuaron medidas de aseguramiento y confidencialidad.

Igual pasó en la primera Asamblea Nacional Constituyente donde se discutía el contenido del texto constitucional, cuando al día siguiente se debate parte del articulado, el hoy Fiscal de la República Tareck William Saab, se percata por sus notas personales que había una alteración del contenido de lo discutido y se investigó y el constituyente de la ultraderecha Brewer Carías tenía sus manos involucradas en la alteración del contenido y en el delito aludido.

Fue común el término -que ante cualquier iniciativa presidencial, ya sea del Comandante Chávez o de Nicolás Maduro Moro, en sus primeras etapas, las ideas cuando ya se hacían públicas, ya con anticipación eran distorsionadas o contrarrestadas, entonces perdían su filo revolucionario, dichas ideas eran inútiles, desde luego había que admitir con frustración y desconcierto, nos “enfondaron” las iniciativas gubernamentales. Todo indica que en esta ocasión se actuó como equipo hermético, sin vanidad, ni egocentrismo y se suministro información por parte del presidente Nicolás Maduro en el momento, en la hora y desde el lugar indicado. Para orgullo revolucionario, damos cuenta en este momento histórico del transito del presidente Maduro a estadista de carácter mundial más allá de ser quien en esta ocasión sea quien presida el Movimiento de Países No Alineados, MNOAL.

El espectro de la contrarrevolución, ante las medidas económicas, quedaron sin palabras y perplejos, donde apenas balbucean argumentos incoherentes por sus medios de comunicación privados y en sus redes,  ya lo mencionaba el ministro Jorge Rodríguez.

El gobierno, el pueblo, las fuerzas del polo patriótico debemos comprender que nos estamos jugando el futuro de la Patria y la madurez debe estar como portandarte personal y colectivo para alcanzar así los objetivos estructurales y estructurantes de la Revolución Socialista Bolivariana, minimizando así traumas y resentimientos, sumar es triunfar.

Aguas abajo, las instancias ministeriales y sus engranajes en los estados, así como las gobernaciones y alcaldías o mancomunidad de alcaldías deben conjuntar voluntades y acciones, así como expresiones partidistas revolucionarias y su entramado deben garantizar la viabilidad, pertinencia y suscripción de las medidas presidenciales, no deben pensar ni actuar dichas instancias que el cumplimiento estricto de dichas decisiones es responsabilidad exclusiva del presidente Nicolás Maduro Moros, es motivo más que suficiente para solicitarle a esa autoridad la Revocación del Mandato “Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables” vale también la aplicación del artículo 51 constitucional “Toda persona tiene el derecho de representar o dirigir peticiones ante cualquier autoridad, funcionario público o funcionaria pública sobre los asuntos que sean de la competencia de éstos o éstas y deben obtener oportuna y adecuada respuesta. Quienes violen este derecho serán sancionados o sancionadas conforme a la ley, pudiendo ser destituidos o destituidas del cargo respectivo”.

Bueno, la Revolución Socialista Bolivariana abre una más las puertas de la gran política a nivel mundial y ante el impulso de sus medidas económicas se estremecen los cimientos del modelo capitalista imperialista y se vislumbran las esperanzadoras rojas auroras. El consuetudinario rearme político ideológico, la organización del pueblo y la organización de un millón de milicianos en el territorio nacional que sumados a la unión cívico militar son escudos infranqueables y harán de Venezuela un territorio inexpugnable. 


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