miércoles, 4 de enero de 2012

TÁCHIRA, CARABOBO Y EL ZULIA
EN LA ESTRATEGIA IMPERIAL

Gaspar Velásquez Morillo

Si el Comandante Chávez lo adelantó públicamente y viene sistemáticamente dosificando información al respecto, debe contar con algunas evidencias que le reportan los órganos de inteligencia del Estado venezolano, además su intuición y como estratega natural, así como las que suministran las redes de inteligencia popular e inclusive fuentes confiables de información de la misma oposición.

Están confrontadas dos inteligencias históricas, dos capacidades políticas históricas y dos capacidades físicas asimétricas, también históricas. Y decimos históricas, no porque estemos viendo solamente el pasado, estamos previendo el futuro.

Ya desde el reciente pasado, el Imperio, a través de sus voceros apátridas vienen manejando la especie de la creación de la media luna con la escisión de estados fronterizos como Zulia, Mérida, Táchira, y en el centro, Carabobo contando con Puerto Cabello como cabeza de playa y Apure e inclusive la Isla de Margarita en el Caribe no queda exenta y el estado Miranda no queda por fuera de estos cálculos imperiales.

En la salutación del Comandante Chávez a las Fuerzas Armadas Nacionales esbozó criterios suficientes y convincentes para estar alertas sobre estas pretensiones.

Si Leopoldo López, expresa la intención de contar con los servicios de expertos asesores de “seguridad ciudadana” que incluye a paramilitares en el paquete a contratar, so pretexto de diseñar planes contra la inseguridad, pensamos que de haber adelantado él tan comprometida aseveración y no haber actuado antes, tomando las medidas del caso, es un torpeza bien grande, todo en el entendido que la política es cálculo interactivo y en las probabilidades que es obvio que le iban a decir que no, entonces, cuál sería el Plan B que manejaría este activista de la ultraderecha para concretar sus planes de infiltración de elementos desestabilizadores más cuando a escasos meses viene el proceso electoral más importante de este hemisferio.

La CELAC es una factura que el Imperio y sus secuaces piensa cobrar –ya sea hoy o mañana- y no la va a dejar a cuentas exoneradas.

Las contradicciones internas de EE.UU. se van agudizando -que de profundizarse- se le harán inmanejables y una forma de atenuar las confrontaciones de clases al interior de la nación es exacerbando la enajenación y alienación de su propio pueblo, exaltar el patrioterismo y el consabido discurso de la seguridad nacional, muy a pesar de que sus supuestos contrincantes y agresores queden a mucha distancia, pero a muchísima distancia del coloso imperial.

Pero el Imperio es una fiera hambrienta que está sin muchos miramientos y contemplaciones, en un país ávido de fuentes energéticas.

Similar le sucede a sus más de 60 millones de ciudadanos adictos a la multiplicidad de drogas, narcóticos y alucinantes, a los cuales de manera velada tiene que suministrarle o facilitarle las vías de acceso para el consumo, por qué imagínese Ud. toda esa cantidad de personas enfermas lanzadas desesperadamente a las calles buscando satisfacer su adicción. Es un problema social de marca mayor donde las Administraciones gubernamentales no tienen solución, más son cómplices.

La sociedad norteamericana es una sociedad enferma, víctima, de sutiles, culturales y enfermizos antojos de sus gobernantes y clases privilegiadas de querer dominar el mundo a toda costa y arriesgo de la propia sangre de su conciudadanos a quienes le han convencidos de su “destino manifiesto”, velo para ocultar los verdaderos intereses de los 1.000 apellidos que usufructúan la laboriosidad y la inequidades existente en esa nación, y quien por cierto, estas 1.000 familias de abolengo y sus incalculables riquezas son las que sustentan el Complejo Militar Industrial con sus empresas y fábricas y universidades al servicio del Imperio.

Es comprensible pues, que todo el talento universitario y militar, están al servicio de estas 1000 familias que dirigen tras bastidores, el verdadero poder civil y el poder militar; donde los partidos demócrata y republicano, son tan solo piezas de una estrategia para encausar pasiones e intereses internos contrapuestos de determinados sectores sociales.

La estrategia imperial, según lo que se logra apreciar a la distancia:
*Balcanizar a Venezuela desde adentro y desde afuera, contando con el apoyo interno de sectores apátridas, provocando así incisiones territoriales para luego por intermedio de la OEA – ONU avalar los mordiscos imperiales.

*Por medio de intrigantes de oficio, infiltrados e infiltradas en filas revolucionarias, articulistas con nombres falsos, como lo utilizaron en Chile, financiar prensa escrita, radial y televisiva, para encender falsos debates en la agenda nacional por el rejuego de posiciones o criterios de los actores involucrados.

*Aprovechar las contradicciones internas al seno de las organizaciones más aguerridas y acabarlas desde adentro, procurando pescar en río revuelto y poniendo a jugar a su favor a los y las incautas, quienes partiendo de sentidas críticas, pero sin analizar la transversalidad de dos variables a sopesar, que son: la pertinencia de lo acertado y lo oportuno, entonces ponen jugar a las y a los temperamentales y poco fogueados y fogueadas en el juego político –lamentablemente- para el bando imperial.

*También pretende el Imperio y los adversarios de clase, desviar el debate de fondo y de manera simplista arguyen que doce años son más que suficientes, para superar la pobreza; pero es que heredamos una pobreza de más de 100 años por lo que el verdadero debate es que en Venezuela estamos en una transición de un Estado Capitalista a un Estado Social de Justicia y de Derecho y hay que estudiar el texto constitucional, que es nuestro Programa Revolucionario y darle concreción en la realidad cotidiana. Si bien la estadística es importante pero sin debate de formación socio política corremos el riesgo de ser terapeutas sociales pero no verdaderos revolucionarios y verdaderas revolucionarias.

*La Administración Pública en Venezuela heredó aproximadamente 2 millones y medio de funcionarios y funcionarias, en cantidad considerables son hombres y mujeres con conductas aceptablemente moderada, de respeto en cuanto al sistema socialista bolivariano que se quiere imponer, pero también muchos de ellos y ellas juegan posición a favor de lo caduco y retribuyen favores a sus mentores políticos del pasado, como el saboteo de sus funciones, apatía, indolencia, burocracia, despilfarro y algunas veces delante de las propias narices de quienes se dicen ser revolucionarios y revolucionarias.

*Hoy más que nunca debemos velar por el buen funcionamiento de todo el aparato estatal, el que existe y heredamos, así mismo con las nuevas estructuras del Estado que están naciendo al calor de la revolución y del pueblo.

*Ser custodios y celosos guardianes –más que él mismo inclusive- de la salud del Comandante quien es pilar fundamental de ésta aún incipiente revolución que apenas tiene 12 añitos pero como les duele a los apátridas y al Imperio. Por lo tanto es menester, que el Comandante reservarlos para la visión estratégica y que en lo táctico cada quien instancias y las y los cuadros vayan acoplando métodos de dirección, de trabajo, de organización donde Mao Tse Tung ha dado aportes que aún mantienen la frescura primaveral.

*Sectores revolucionarios pactan o son sumisos ante la tecnocracia y a la meritocracia, hay quienes prefieren lanzarse encendido discurso en cualquier acto público, en tv o radio o prensa, vez de ponerse a estudiar y a dominar las técnicas y ciencias de gobierno.

*Es necesario en filas revolucionarias, así como desde el seno del mismo pueblo, blandir la crítica revolucionaria, pero como crítica revolucionaria debe ser constructiva, propositiva, de aprendizaje colectivo, transformadora, pues es revolucionaria, destacándose obligatoriamente, la esencia de la falla, el aspecto principal de la contradicción y precisar con virtud científica, el antídoto adecuado con la dosis indicada, sin vacilación y sin altanería.

Tengo la certeza que de todo el espectro revolucionario van a ver puntos discrepantes con estas ideas que aquí se exponen -y son válidas- pero serán aquellos o aquellas que en vez de contribuir a desbrozar el camino para avanzar más rápido, lanzaran sus dardos confusionistas y estridencia para engañar incautos e incautas y harán llamados a abrir las compuertas porque viva la democracia -y quien escribe- enfatiza que compartimos la democracia pero no el ultrademocratismo y el liberalismo que al respecto muy bien escribió Mao Tse Tung.

Debemos escrutar la realidad y actuar pero con coherencia, nos enfrentamos a un Imperio mundial liderado por EE.UU. herido en su amor propio y que es capaz de todo, por lo que tenemos que contar estructuras orgánicas disciplinadas, creativas, amplias, abarcantes y abarcadoras, insertadas en el pueblo, con un discurso afinado, estar despiertos y dormidos con las botas puestas y los caballos ensillados, con las armas de la ideología bien aceitada y con las municiones éticas y morales de nuestras convicciones cruzándonos el pecho.

Pero de que el Imperio está planificando para Venezuela, está planificando. Estemos despiertos y atentos pues, quien se desespera pierde. Muy bien vale la pena refrescar la lectura del artículo de José Martí: El Arte de Pelear.
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