sábado, 6 de agosto de 2011

Abrir debate público de estos 12 años

MEDIOS DE COMUNICACIÓN BURGUESES

TIRAN LA PIEDRA Y ESCONDEN LA MANO

Gaspar Velásquez Morillo

Cantaban el Inquieto Anacobero, Daniel Santo en 1941, una estrofa donde se despedía de familiares y amigos pues se iba para guerra…para la mal llamada Segunda Guerra Mundial que en verdad fue una guerra inter imperial; pues bien, lo que el célebre puertorriqueño cantaba y que se intitulaba “Despedida” se volvió un himno que conjuga sentimiento y valor:

"Vengo a decirle adiós a los muchachos,

porque pronto me voy para la guerra,

que aunque vaya a pelear en otra tierra,

voy a salvar mi derecho mi patria y mi fe”

Pero es cierto, muy cierto, hay quienes no tienen el valor de ir a la guerra, ni la dignidad de pelear por la tierra que los y las vieron nacer porque no tienen patria ni tienen fe en ellos ni en ellas mismas.

Las nuevas generaciones de profesionales de la comunicación tienen que mirarse en el espejo de Miguel Otero Silva quien tuvo la valentía de escribir y escribir y lo que escribiera fuera el juez que lo juzgaría ante la historia, comprendió en un contexto que la sanción histórica moral y ética tiene un peso y equivale al ostracismo o a la vida.

Veamos las palabras que retumban dentro y fuera de la puerta de la historia expresadas por Miguel Otero Silva que demostraba su hidalguía y sabía que su compromiso entrañaba una inmensa responsabilidad con lo que hacía y que las nuevas hornadas egresadas de las aulas sepan el rigor de la guerra puesto que el periodismo, esa romántica carrera es guerra, guerra contra la traición, contra la flaqueza espiritual, contra el enanismo, guerra por un nuevo porvenir.

Veamos: “Un periódico no se construye con dinero, ni con rotativas, ni con relaciones comerciales que garanticen la afluencia de avisos, ni con protección gubernamental. Un periódico se construye con hombres. Todas las ventajas y privilegios quedan reducidos a cenizas si no está presente un puñado de periodistas con capacidad profesional, calidad humana y amor a su oficio, que sepan interpretar los sentimientos populares, que se lancen con audacia a la búsqueda de la noticia, que defiendan tercamente el estilo y la estética del diario, que peleen con bravura por hacer de su periódico el mejor informado y el de miras más altas.

Hoy cumple El Nacional diecisiete años de existencia y no creo incurrir en pecado de inmodestia si me hago eco en estas líneas de una afirmación muy difundida según la cual, al andar ese trecho, nuestro diario se ha convertido en uno de los órganos de prensa punteros, en razón de su contenido informativo y en razón de su orientación democrática, dentro del periodismo latinoamericano”.

Autor: Otero Silva, Miguel
Título: El periodista José Moradell
Fecha: 03-08-1960
Publicación: El Nacional
Género: Artículo

En Venezuela estamos en una guerra, y es una guerra en todos los sentidos, guerra por defender la soberanía nacional, la dignidad, la independencia, guerra para legar un país, una nación, una digna patria a la posteridad, para felicidad, así como orgullo de quienes nos sucederán generacionalmente conscientemente, muy conscientes todos y todas de la continuidad del hilo histórico.

¿Contra quienes estamos enfrentados?

Contra aquellos y aquellas que plantean lo contrario, y que por años han usufructuado la renta petrolera para beneficio exclusivo de sus intereses, privilegiando a su respectivo grupo económico en esa lucha inter burguesa donde se unen y se separan según las conveniencias económicas y partidistas pero todos y todas ellas se conjuntan como clase económica proimperialista para destruir a quien o a quienes tengan consciencia patria.

¿Y quien puede tener consciencia patria?

Nada más y nada menos quien tiene la responsabilidad histórica de conquistar un nuevo porvenir: El pueblo…el pueblo revolucionario.

Precisemos una de las herramientas mediante la cual se da esa guerra en Venezuela así como en el resto del mundo, veamos pues: dos escenarios: la previa, en el curso y a posterior de los acontecimientos que es a través de los instrumentos comunicacionales para acentuar o atenuar las razones del conflicto; y la otra, es la guerra, la bélica.

En ambas guerras hay bajas: la primera, asesina la esperanza y la segunda, asesina, elimina a hombres, a mujeres y ahora la modalidad que impone el Imperialismo mundial liderado por EE.UU. es asesinar niños y niñas, bombardear hospitales y universidades.

No obstante, en el escenario de la lucha de clases hay adversarios dignos de respetar, dan la pelea, son enconados contrincantes dignos de respeto, que se exigen y que exigen a la contraparte.

En esa lucha hay adversarios o un adversario que de algún bando se acobardan o se acobarda, que se bajan del caballo, que piden tregua y consideración, que se van a buscar artilugios, salen desgreñados escondiéndose tras las faldas que las dejan vuelta flecos y húmedas por el llanto, a la vez que se victimizan para buscar vender o reflotar periódicos a través del escándalo acusando al contrario de golpearlos en demasía, de que me están ofendiendo pero a la vez azotan al departamento de publicidad para buscar mayor cantidad de avisos a la par presionan al departamento de redacción para buscar noticias –valgan la expresión- que sean noticiosas pero sin ningún empacho y sonrientes preguntan puertas adentro cuál ha sido la venta del día.

Ahora entiendo a Teodoro Petkoff cuando utiliza el calificativo de BOBOLONGO.

gasparvelasquez4824@gmail.com

gaspar_velasquez@yahoo.es

@gasparvelasquez

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