miércoles, 22 de junio de 2016

HAMPONATO ELECTORAL O ACADEMIA DEL FRAUDE
Gaspar Velásquez Morillo
Ya es reiterativa la práctica, en su momento, con la Coordinadora Democrática y actualmente con la Mesa de la Unidad, mascaradas utilizadas por la Ultraderecha e Imperio en estos 17 años de Revolución donde su desempeño opositor fundamental, es obcecadamente obstruccionista, desestabilizador y golpista, todo con el propósito expreso de retrotraer, privilegiar la ingobernabilidad o hacer fracasar estrepitosamente el proceso revolucionario en que se inscribe Venezuela y a la par golpear los procesos de cambio que se dan en América Latina y el Caribe.
Tal como habíamos advertido, la Revolución Bolivariana pasaría después de lo ocurrido con el gobierno de Dilma Rousseff en Brasil, al escenario de confrontación internacional puesto que no cuesta nada deducir que las y los dirigentes de la MUD tiene serios problemas de ascendencia y en consecuencia, no inciden en la organización, ni en la participación, de las capas medias de la población y ni en sectores desclasados y no han podido lanzar a esta masa humana a la confrontación de calle contra el gobierno y el chavismo, puesto que la desconfianza -que se incrementa cada vez más- contra el liderazgo opositor por su conducta el 11 de abril del 2002, donde contrataron francotiradores centroamericanos quienes dispararon en la avenida Baralt de Caracas contra los chavistas pero también, dispararon contra la membresía opositora con el propósito expreso de crear la “Masacre de Caracas” y culpar al gobierno de violación de los Derechos Humanos. La militancia y simpatizantes de la oposición también ha aprendido y busca explicación del por qué el liderazgo opositor planificó bombardear la ciudad de Caracas con aviones Tucanos artillados y que dispararían sobre blancos previamente seleccionados: el Palacio de Miraflores, Tribunal Supremo de Justicia, Consejo Nacional Electoral, Ministerio del Poder Popular para la Educación, entre otras instituciones del Estado y del Gobierno, que harían de Caracas toda una carnicería humana, edificaciones derruidas y husmeantes y muertos por todas las calles, avenidas y barriadas populares. Con la ratificación de declarar a Venezuela “como una amenaza inusual y extraordinaria”. Cuando el Imperio se disponga a invadir a Venezuela con su mortífera carga asesina, es muy posible que en el Salón Oval de la Casa Blanca choquen las copas la dirigencia de la MUD, la oligarquía y en idioma inglés digan complacidos a las autoridades estadounidense: –Yes…! Lo triste es que esas bombas y misiles no distinguen quienes son opositores y quienes son del chavismo.
El Megafraude implementado por la oposición y motivado por Capriles Radonski y Ramos Allup da la lectura y obliga a dirigir la mirada a cuál es la esencia de la oposición actual, cuál es el origen de la conducta delictual del pasado y del presente de la oposición, y de paso, nos permite buscar respuesta y evaluar la cantidad de asesinatos, desaparecidos, torturados, que dejó la “Democracia Representativa” durante más de 40 años de desafueros constitucionales e ilegales de la oposición que alentó y son los procreadores de la oposición actual.

La oposición echo mano a destiempo del Revocatorio sin cumplir los extremos legales y dejó al descubierto su costura, su mala fe, y dejó en entredicho, que les importa un bledo, violar la letra y el espíritu constitucional. Entonces queda sobre la mesa el debate entre Constitución y el Megafraude.