jueves, 27 de agosto de 2015

COLOMBIANÍA RESIDENTE EN DEFENSA DE VENEZUELA
Gaspar Velásquez Morillo
Todo le venía saliendo como anillo al dedo a la oligarquía colombiana, se enseñoreaban con los aliados paramilitares, cambistas y sectores delincuenciales, ese perverso combo maléfico, no podían disimular la satisfacción por los objetivos logrados; en tanto, el pueblo venezolano de los estados fronterizos, con el sabor amargo de las vicisitudes en la boca que le hacía arrugar la cara: el bachaquerismo, contrabandistas, cambistas y delincuencia organizada quienes hacían de las suyas.
En el imaginario cultural de la sociedad venezolana, cuyos problemas no son tan agudos como los que se viven en la hermana Colombia, donde con el desplazamiento humano hacia Venezuela, se filtraron todos los flagelos de la guerra que con sus taras socio-culturales y psicológicas se impusieron en espacios sociales de ciudades y campos venezolanos, decir colombiano, era como: ufanarse, retar, era una amenaza tácita que se pronunciaba con fines intimidatorio, tan es así, que se levantaron barrios en cualquier localidad de Venezuela que para los efectos prácticos era crear espacios geográficos del gentilicio donde la señal que emitían en la concepción del poder y en lo cultural es…“aquí mandamos nosotros y punto…!”.
Hay que reconocer que en Venezuela viven honorables familias provenientes de la hermana Colombia, familias hacendosas, trabajadoras y se han entretejido con las y los venezolanos y han fecundado familias con valores interculturales que se unen en un solo pilar de familia, de prosperidad, de laboriosidad, de patrias hermanas y con orgullo de identidad gemelas.
Las oligarquías de ambos países –enemigas verdaderos de nuestros pueblos- tienen plenas coincidencias de propósitos y de intereses: impedir a toda costa que la Revolución Socialista Bolivariana se termine de consolidar; por lo tanto, hay que manipular a los pueblos de estos países y predisponerlos –en el caso de Venezuela- contra el gobierno constitucional, legítimo; por lo tanto, no tienen discrepancias para utilizar cualquier método con tal de derrocar el gobierno de la esperanza en América Latina y el Caribe.
Las oligarquías apátridas de ambos países en su mutua estrategia les convienen tener a los pueblos divididos y mal informados, distraerlos, enceguecerlos y desde Colombia lanzan cada calumnia contra Venezuela, acompañada de gases putrefactos.
La metamorfosis que viven ambas oligarquías es que la oligarquía colombiana hoy en día, es asesora de la oligarquía venezolana y sus partidos políticos.
El reto que las y los colombianos de bien y que eligieron a la tierra donde nació Simón Bolívar El Libertador de América para el destino de su vida son ejemplo viviente que han sido tratado con toda la gentileza, con la cordialidad, con la que se atiende a un pueblo hermano, hoy gruesas capas de colombianas y colombianos son activos integrantes de nuestra sociedad con la plenitud de sus deberes y derechos, entonces pues, se les convoca por boca del presidente Nicolás Maduro a defender la Revolución Bolivariana, o por lo menos, sumarse a nuestro derecho a vivir en paz.
Blog El Mural de Gaspar
Facebook / Gaspar Velásquez Morillo
@gasparvelasquez

gaspar_velasquez@yahoo.es