domingo, 15 de febrero de 2015

POR QUÉ EL IMPERIO Y LA MUD QUIEREN IMPEDIR LAS PARLAMENTARIAS
Gaspar Velásquez Morillo
Desde las distintas administraciones gubernamentales estadounidenses, así como desde sectores oligárquicos apátridas y pasando por la vasta gama partidista de derecha hasta la ultraderecha en conjunto han urdido distintas tramas aventureras e inconstitucionales para echar por tierra el futuro de Venezuela y retrotraerla a la vejación y humillación a la que estuvo sometida por decenas de años.
El Imperio, la oligarquía y los partidos de derecha y ultraderecha desestimaron los alcances de lo ocurrido en la tierra de Simón Bolívar en las últimas tres décadas, la lectura que han hecho es incorrecta y alejada de la realidad científica, muy a pesar de utilizar sus mejores caballos para argumentar lo injustificable, más las desinteresadas ayuda de los conversos, traidores, vacilantes, que también le han dado su “ayudita” al Imperio, a la oligarquía y a los partidos de la derecha y de la ultraderecha  esparciendo toda clase de elementos distractores para focalizar en el gobierno y en Nicolás Maduro la contradicción, cuando a ciencia cierta las contradicciones históricas a saber son: Capital – Trabajo, Imperio – Nación, Gobierno – Pueblo, Pueblo – Pueblo, pues, el centro del debate es la lucha histórica entre Capitalismo vs. Socialismo, ahora el Socialismo del Siglo XXI.
Las y los voceros de segunda línea de la oligarquía y del Imperio gritan según el guion elaborado sus proclamas pero sus caballos de estirpe y linaje no develan que el verdadero plan oculto es retornar a Venezuela al Neoliberalismo más rancio y cruel, apegarse estrictamente a los manuales de los organismos internacionales como el FMI, Banco Mundial y demás herramientas del capitalismo mundial para maniatar, la economía, las finanzas y las políticas sociales y públicas a los designios de la rentabilidad y acumulación ampliada del capital.
De ser así, los vítores del capitalismo - imperialismo no se harían esperar, importándole un bledo las precarias condiciones de vida de la población una vez aplicadas esas políticas de shock donde el pueblo llevaría siempre la peor parte.
Al Imperio, a la Oligarquía, a los demócratacristianos, socialdemócratas, al fascismo – nazismo, les incomoda de sobremanera nuestro texto constitucional que plantea la Refundación de la Patria y la Construcción de un Estado Social, de Justicia y de Derecho que privilegie como razón de su existencia en lo social, en lo económico financiero, al ser humano.
Lo dicho anteriormente, al decir del Imperio y sus aliados apátridas es una aberración jurídica existencial porque afecta las ingentes ganancias que debieran obtener las transnacionales y las migajas que les correspondería a los expoliadores internos y a sus partidos.
La derecha, la ultraderecha, que hacen vida en Venezuela se trituran entre sí y los factores fascistas con el apoyo del Imperio se han impuesto y han arrastrado y bozaleado a través de distintos mecanismos a quienes tienen una apreciación distinta, pero tal ha sido el resultado, que ya no hay diferencia alguna entre la gama de partidos oligarcas que ya al sol de hoy todos son sin excepción, sumisos neoliberales en la argumentación que muestran y fascistas en los métodos de la confrontación política, puesto que plantean desaparecer a las y los chavistas por cualquiera sea la modalidad, hasta ser proclive en su impotencia, recurrir a los métodos más crueles e inhumanos.
Con las próximas elecciones que tiene por delante el país, el Imperio, la oligarquía y la gama de partidos neoliberales, saben que ya la sociedad venezolana está curtida en esos menesteres y es una reivindicación histórica que han asimilado y por la cual la inmensa mayoría se inclina para escoger a sus rectores institucionales: legisladores, alcaldes, gobernadores y hasta al propio presidente de la República, que los procesos electorales son además una herramienta de combate antiimperialista, antioligárquica y antineoliberal, he allí el desprecio de los sectores imperialistas y proimperialistas por el pueblo venezolano y latinocaribeño que va asumiendo otra lectura de la partitura política de clase en esta parte del mundo.
Pues, la impotencia que siente el Imperio, la oligarquía apátrida y la gama de partidos de ultraderecha que se han sumado a la espectacularización de la política, abandonando lo social y descansando su estrategia en los medios de comunicación no le ha dado los resultados esperados, pero es comprensible tal actitud, no tienen cara, ni ética, moral, ni los mejores caballos, ni ejemplos, para descalificar el proceso socialista bolivariano en curso a pesar  de sus propios altibajos, así como también carecen de estatura para desmeritar al Comandante Supremo Hugo Chávez Frías y por supuesto, al actual gobierno continuador del legado histórico chavista, Nicolás Maduro, tan sólo la mezquindad, la retaliación y la insinceridad de algunas pocas y pocos que no han podido sostener sus argumentos les resulta más fácil tirotear la Revolución, aplaudir que acaben con sus dirigentes o bombardear desde un avión Tucano toda Caracas, el resultado es el mismo, acabar con esta experiencia inusual en estos nuevos tiempos.
Pero el pueblo y su gobierno socialista bolivariano, sigue de pie, a pesar de los grandes ventarrones imperialistas fascistas…
Facebook / Gaspar Velásquez Morillo
@gasparvelasquez

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