viernes, 2 de enero de 2015

¿Será Capriles quien levante la mano a candidatos a legisladores a la AN?

Capriles desgarra la constitución. Él, simbólicamente con sus hechos y sus palabras, arranca con desprecio cada página del texto constitucional, lo hace con soberbia, con la arrogancia de su origen de clase y de los intereses que defiende y lanza las hojas escritas con burlas al viento, estos pergaminos contienen las más sentidas reivindicaciones históricas del pueblo que exaltan la participación-protagónica, la soberanía y el poder para el pueblo y cuyo mentor ha sido nuestro Segundo Libertador, Hugo Chávez Frías.
Lo que el mundo político en Venezuela diga sobre Capriles es posible que esté justificado, lo que el pueblo del estado Miranda padece y le reprocha a su gobernador es muy posible que también tenga mucha razón, la fluidez con que a nombre de Capriles escriban en las redes sociales personal contratado y que fue denunciado por especialistas, lo cierto, es que los 140 caracteres escrito no se compadece con la estructura y la capacidad intelectual del personaje aludido.
No obstante, a Capriles no se le puede enrostrar que no sea consecuente con sus creencias y descreimientos, en éste sentido, no cree en el Estado, no cree en el Gobierno, no cree en la gobernación del estado Miranda, no cree en los habitantes de los sectores populares del estado Miranda; en consecuencia, no cree en lo absoluto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, lo que él diga para ensalzarla, son palabras de conveniencia, de ocasión; por lo tanto, no se siente comprometido con sus funciones como gobernador del estado Miranda, él se burla de la institucionalidad regional, nacional; se siente a sus anchas al desembarazarse de sus responsabilidades institucionales, así con desdén se dirige hacia el Presidente de la República, le saca la lengua, le hace una morisqueta a las demás instituciones tan acudidas para solventar los agudos problemas presentes como los que a la perspectiva se presentarán paulatinamente en el estado Miranda y que él como gobernador debe velar por dicho presente así como por dicho futuro, pero a dicho magistrado regional no le quita el sueño, tan es así que ni se molesta en asistir al Consejo Federal de Gobierno. Hasta el momento se mueve a nivel internacional y nacional a sus anchas y cómodamente, disfrutando su principado en la oligarquía y en la política criolla de obcecada oposición.
A las nuevas generaciones de estudiantes y egresados de las Facultades de Derecho y Ciencia Política de las universidades del país y a nivel internacional, a las nuevas generaciones que incursionan en el ejercicio del liderazgo político, al Tribunal Supremo de Justicia, al Consejo Nacional Electoral, a la Procuraduría, a la Fiscalía y a la Contraloría General de Venezuela, así como al espectro de los partidos políticos en Venezuela, tal conducta del gobernador del estado Miranda, debe ser centro de estudio, de análisis, de búsqueda de normas legales y éticas donde quien ejerza funciones de Estado, los condicionantes legales y éticos intrínseco de la Constitución sea la norma, el marco legal para optar y para cumplir con las funciones para lo cual se fue electo.
Ahora el peso fundamental le corresponde es al pueblo del estado Miranda y parafraseando “cada pueblo tiene el gobernante que se merece”; ahora bien, desde el punto de vista legal, cuáles serán los pasos indicados para que ese precedente gubernamental de Miranda no tenga una onda expansiva en ninguno de los ámbitos institucionales y menos en los de elección popular.
Vale recordar que está pendiente ventilar jurídicamente el caso de los fallecidos por inducción de Capriles y sus seguidores. Ahora ¿con cuál moral Capriles les levantará la mano a los candidatos al Parlamento nacional por el estado Miranda? ¿Se les endosará a los candidatos a legisladores nacionales, concejales y alcaldes por Miranda el vaselinazo?  ¿Será una raya para los candidatos por Miranda al parlamento nacional fotografiarse con Capriles? ¿Tendrán la misma indignidad los legisladores regionales, los alcaldes y concejales de oposición del estado Miranda? ¿Cuáles obras y empeños exaltarán los candidatos y el liderazgo opositor de lo hecho y por hacer en el estado Miranda? Es indiscutible que la Gestión Pública del gobernador Capriles compromete seriamente la ratificación de los diputados y del liderazgo institucional de oposición por el estado Miranda lo cual le deja emplazado a los aspirantes una alfombra espinosa y culebrera que el pueblo de Miranda no se va a calar porque así como lo hizo Capriles deslucir a un importante estado como Miranda no es de extrañar que los parlamentarios dejen en la orfandad a gruesos sectores del estado Miranda y dejarlos envueltos y abandonados en los problemas que como en Petare le hacen la vida cuadrito a la población todos los días.
En el caso del personaje aludido siempre se escribirá en los vocativos con letra minúscula “ciudadano gobernador” porque no calza los puntos en su condición para que sea con sentida distinción.