sábado, 6 de agosto de 2011

SE VENDE Y COMPRA EURO, DÓLARES, ORO

Gaspar Velásquez Morillo*

Caminar por los alrededores del Palacio Legislativo, en pleno centro de Caracas, epicentro político del país y que recientemente sometido a un proceso electoral que centró la atención mundial con los resultados por todas y todos conocidos, llama la atención y en las propias aceras, así como en sus entornos se expresa el dilema entre el capitalismo y el socialismo.

De un lado, el cuerpo legislativo con diputados y diputadas del proceso socialista bolivariano impulsando leyes para hacer realidad el mandato constitucional y encausar el proyecto político revolucionario y casi en el mismo ambiente todo un enjambre de vendedores, así como de compradores de dólares, euro, oro que representan al capitalismo quienes abordan a viva voz y a manera de cánticos de hinchas fieles de un equipo de fútbol a las y los transeúntes con el lema rítmico: - SE VENDE Y SE COMPRA EURO, DÓLARES, ORO y como si no bastara con tamaño desparpajo, dichos negociantes conversan fluida y amigablemente con los policías y guardias nacionales que “cumplen funciones en dichas instalaciones y alrededores.

Ahora bien, si no referimos a las funciones compartidas casi en un mismo espacio, ¿a quiénes beneficia cada una de las respectivas responsabilidades? ¿Es normal que convivan en las propias narices de uno de los poderes del Estado esos propósitos divergentes?

Lo normal es que haya personas adscritas a alguna institución gubernamental explicando el simbolismo histórico del centro de Caracas, su arquitectura, el legado de los acontecimientos de un corredor o demarcación histórica, dado que Caracas no tiene un centro o casco histórico como las mayorías de las capitales del mundo, sólo se escucha: - SE VENDE Y SE COMPRA EURO, DÓLARES, ORO! desde la esquina del Metro de Capitolio, bordeando todo el Palacio Legislativo. ¿A cuál arca va el dinero que mueven estas mafias durante el día, las tardes y quizás las noches? ¿Quién será el ricachón o ricachona que tiene tanto poder que inhibe hasta actuar a los cuerpos de investigación y mitigación del delito? Nada más hay que mirarle la estampa de los y las vendedoras para ver quiénes se disponen hacer tamaño negociado en el mismísimo centro político del país, estos y estas se ven resteaos, desafiantes y apoyaos!

Mientras la Asamblea Nacional se presta al estudio, elaboración y garantizar el cumplimiento de las leyes se sigue escuchando aún cuando uno se aleja de Caracas hacia el interior el eco del cántico: - se vende y compra euro, dólares, oro! se vende y compra euro, dólares, oro, se vende y compra euro, dólares, oro!

Cuánta historia hubo y habrá bajo el cielo de todo este perímetro urbano que impactó a toda la América como reza en la estrofa del Himno Nacional venezolano, quizás algún cronista recoja el momento en el cual las y los negociantes de compra y venta de euro, dólares y oro se apropiaron de un territorio liberado al servicio del capitalismo mientras quienes estamos con el proceso voceamos la consigna a todo pulmón: - Patria Socialista o Muerte!

Piensa uno que en el centro de Caracas es donde se empezó a gestar esa Patria que alude la consigna revolucionaria pero a mordiscos se comen esta génesis nacional como jugosa fruta.

¿Qué dirá el General Simón Bolívar? ¿Se sonreirá socarronamente Páez porque están borrando la verdadera historia?

*Profesor y Periodista