sábado, 6 de agosto de 2011

Hay que superar la prueba del 11 de abril

EL PODER CIUDADANO

Y EL CONSEJO MORAL REPUBLICANO

Gaspar Velásquez Morillo

Ya hay asomo de la articulación real y concreta entre los poderes públicos del Estado, allanar las distancias geográficas de ubicación de apenas algunas avenidas entre esas instancias de vital significancia es ya un logro con alcance estratégico y garantía de la continuidad proceso de transición que vive Venezuela.

Muchas son las tareas pendientes y la coyuntura del 2011 al 2013 es de vera bastante inquietante. Ya hay muchos y muchas soplando con fuerza para encrespar las aguas y llevarlas fuera de su cauce con propósitos descifrables y proimperialista.

Decimos que nuestra concepción de país está contenida en nuestro Programa Revolucionario que es el texto constitucional, ese es nuestro mapa de vuelo, es la inspiración para la construcción de una nueva República, de la República Socialista Bolivariana.

Con respecto al Poder Ciudadano, contenido en el Capítulo IV. Sección primera. Disposiciones generales. En su artículo 273 constitucional primera parte dicta que: “El Poder Ciudadano se ejerce por el Consejo Moral Republicano integrado por el Defensor o Defensora del Pueblo, el Fiscal o la Fiscal General y el Contralor o Contralora General de la República.”

Pues bien, la contrarrevolución confiesa hoy en día como si fuera un heroísmo y/o también con burla hacia el pueblo y al PSUV que las y los involucrados en el Golpe de Abril conocían del Decreto de Carmona y que este circulaba por la libre como la Gaceta Hípica, de mano en mano y hasta daban como línea a “pura sangre proimperialistas e imperialistas y a las / los activistas de los partidos de la Coordinadora Democrática – hoy, Mesa de la Unidad Democrática-, las y los conspiradores se disputaban la taquilla apostando a determinados coaliciones o grupos de reparto de cargos donde la pauta la imponían los dueños de las empresas privadas de comunicación.

Pero sigamos con el articulado referido al Poder Ciudadano.

En el artículo 274 constitucional orienta: “Los órganos que ejercen el Poder Ciudadano tienen a su cargo, de conformidad con esta Constitución y con la ley, prevenir, investigar y sancionar los hechos que atenten contra la ética pública y la moral administrativa; velar por la buena gestión y la legalidad en el uso del patrimonio público, el cumplimiento y la aplicación de la legalidad en toda la actividad administrativa del Estado; e, igualmente, promover la educación como proceso creador de la ciudadanía, así como la solidaridad, la libertad, la democracia, la responsabilidad social y el trabajo”.

Vale recordar con impotencia los tristes acontecimientos del 11 de abril, he allí un espejo sobre el cual hay que mirarse. Todavía es muy pronto para evaluar con exactitud la ocurrencia de los hechos, sin embargo algunos hechos han sido develados por las y los conspiradores e involucrados en tan luctuoso día y los sucesivos hasta que el día 13 el pueblo escribió con letra de oro su hidalguía.

Pecamos en algunos casos de ingenuos, no teníamos suspicacia, la inteligencia del Estado y la inteligencia popular no estaban bien aceitadas y esos yerros son a la vez nuestros atenuantes, aún no se había amasado el movimiento popular de un todo, pero sin embargo…

En el 278 constitucional del mismo Poder Ciudadano sentencia: “El Consejo Moral Republicano promoverá todas aquellas actividades pedagógicas dirigidas al conocimiento y estudio de esta Constitución, al amor a la patria, a las virtudes cívicas y democráticas, a los valores trascendentales de la República y a la observancia y respeto de los derechos humanos”.

La contrarrevolución hizo y hace cálculos y planifica: generar la sensación en el extranjero de la precariedad de la democracia en Venezuela, luego a nivel interno esta contrarrevolución buscará la desobediencia civil y militar y dar paso a caotizar al país, lo cual quedará justificado ante otras naciones quienes darán el consentimiento de la intervención internacional de nuestra patria. La contrarrevolución también nos evalúa y nos toma el pulso.

Reeditar situaciones similares como la descrita, para evitar lo que se hace hoy en Venezuela, puede ser el desvelo de quienes insisten en atajos y en el magnicidio para coartar el proceso de cambio que avanza ineludiblemente al socialismo bolivariano. Pero no obstante a ello, los Poderes Públicos del Estado, la Fuerza Armada Bolivariana, con el liderazgo del Comandante Chávez direccionados por el glorioso pueblo de Bolívar, sabrán dar una respuesta adecuada y pertinente. Esta vez no hay que permitirle que avancen ni un milímetro, pero por favor, que esto no sea una simple consigna.

gaspar_velasquez@yahoo.es

@gasparvelasquez