sábado, 6 de agosto de 2011

EL 11 DE ABRIL Y LOS PODERES

PÚBLICOS DEL ESTADO

Gaspar Velásquez Morillo

Este año se ha escuchado por boca del Comandante Chávez y del presidente de la Asamblea Nacional con mucha insistencia y preocupación la exaltación y coherencia que deben tener los Poderes Públicos del Estado.

Lo ocurrido y vivido en esas 48 horas del 11 y 12 de abril de 2002 son pasajes que pasan lentamente por nuestra mente e igual pasará en el resto de los y las venezolanas como una lenta película que nos marcó y nos marcará el resto de nuestra vida.

Cada quien vivenció o le tocó vivir esas páginas de la historia donde nos quedó como lección que con la oligarquía y el imperio no se juega, estos enemigos del pueblo se toman muy en serio su papel y sus intereses, por eso, con las comparecencias de las y los ministros, la oposición en su propio balance de las intensas jornadas concluyen que jugó un papel muy triste, incoherente, mediocre intelectualmente y sin nada que mostrar, lo cual pudiera provocar a quienes realmente mueven los hilos detrás de las cortinas de esos y esas ñiquiñaques de diputadas y diputados a seguir insistiendo en atajos para impedir la consolidación del proceso socialista bolivariano puestos que esos diputados y diputadas no garantizan las sublevaciones de un pueblo que son los sectores reaccionares del Este de Caracas y de algunos estados del país en unión con algunos y algunas desclasadas y desclasados.

Consideramos que la respuesta a esas no abandonadas pretensiones de la oligarquía y del Imperio de buscar atajos y el magnicidio no puede ser respuestas aisladas de un poder del Estado, esto tiene que ser el conjunto de los Poderes Públicos quienes actúen con la orientación del pueblo, que conjuntados, sean quienes blinden el curso del camino que tenemos que tomar en este momento histórico.

Es cierto, existen hechos y situaciones donde se evidencia la incongruencia práctica de los poderes públicos, no lejos de allí está también una Gestión Pública donde hay veces que pierde brillo en algunos escenarios que pareciera que cada uno de esos Poderes Públicos estuvieran ensimismado en el cumplimiento de sus funciones y responsabilidades, pero verdad es, cada uno difícilmente pudiera cumplir sus extremos legales y su objeto legal cuando no se actúa sumando voluntad y la razón jurídica que le da razón en el entramado institucional del Estado y esto empaña además, el ejercicio prístino de sus respectivas responsabilidades para lo cual están concebidos.

gaspar_velasquez@yahoo.es

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